Corrupción - La eterna pandemia

 Corrupción - La eterna pandemia





(Resumen de bolsillo)

Índice

 

• Prologo

• Introducción

• Capítulo 1: Antología de la corrupción

• Capítulo 2: El sector público

• Capítulo 3: Cadenas de beneficiarios

• Capítulo 4: Extensión de beneficiarios

• Capítulo 5: Procesos de reclutamiento

• Capítulo 6: El sector privado

• Capítulo 7: La sociedad

• Notas

• Biografía Autor

• Otros libros del Autor

• Agradecimientos

• Enlaces web


CAPITULO 1: Antología de la Corrupción

¿Qué es «corrupción»?, se entiende como: « [...] Acción efecto de corromper. Alteración o vicio en un libro o escrito. Fig. Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales» (1)

Es un «vicio» aplicado a la manipulación de la Ley para fines o intenciones puramente personales, que es justamente lo que hacen quienes realizan actividades de servicio en el sector público y privado, en un análisis nada más que «macro» del aparato productivo.

Insólito resulta observar la forma de obtener una fortuna sin merecerla en diferentes niveles de responsabilidad; a cambio de ni siquiera un minuto de trabajo verdadero, estas son las facilidades que producen las nominaciones, gente no preparada que accede a posiciones laborales que, en lugar de realizar una tarea, solo se inclinan a beneficiarse de cuanta regalía puedan.

En el sector privado sucede algo similar, aquí se aplica formulas suigeneris, que justifican la tenencia del recurso a través de actividades de producción que, si bien pueden ser legales, están financiadas con recursos provenientes de lavado de activos. Más adelante se conversará sobre cuál es el verdadero origen de los recursos que sostienen las empresas privadas y cómo estas se atan al sector público, siendo las prácticas de participación de prebendas a funcionarios regulares la metodología utilizada para justificar lo ilícito.

El «apropiarse de lo que no es suyo» es y ha sido una condición humana desde siempre. Ricos y pobres en su momento han procedido por este camino. Esta acción innata a la condición humana no es un valor lógico y, por el contrario, debería estar a la vista de todos. No podría —bajo ninguna circunstancia— ser calificado para una posición de autoridad quien se incline por este tipo de condición. Por lo tanto, la ley necesita ser reescrita cuantas veces requiera hasta asegurarse de no ser vulnerable.

La memoria del hombre es muy volátil, siempre olvida por conveniencia ciertas acciones indignantes, más aún, cuando de por medio está el dinero.

Pero no solo a nivel de autoridad se presenta esta condición, es triste pensar que es una herramienta que se usa hasta en el núcleo mismo de la familia. ¡Cuántas personas son esclavas de esta condición!, y sostienen su modus vivendi enmarcado en acciones inmundas que confunden con procedimientos rutinarios. ¡Cuántos padres de familia obtienen como pago de su trabajo dineros mal habidos!

La sociedad humana en general es decadente, por más que se trate de ocultar o disimular, la economía es sostenida por dineros mal habidos provenientes de la inmundicia de actividades productivas prohibitivas.

Las acciones inhumanas (2) también están dentro de las consideradas como «corrupción» y presentes en todo el esquema laboral tanto público como privado. El proceder que la autoridad otorga en su trato al personal, quienes son vistos como «seres inferiores» (3), es el explotarlos a cambio de la oportunidad de trabajar.

La verdad es más oscura de lo que alguien podría imaginar, las bases financieras de la economía provienen del blanqueamiento (4) de capitales de actividades ilegales. Una verdad dura pero real, es por esto que se encuentra totalmente cubierta por el esquema legal, el cual —como siempre—, rinde su estructura a cambio de dinero.

Hablar de «corrupción» es traer a colación un tema extenso con demasiadas variables debido a la magnitud de implicaciones que abarca y la magnitud también de involucrados que aglutina. Por tanto, el tema y la problemática de la corrupción se tratará en capítulos posteriores, pues, es necesario hacerlo en detalle.

Es importante saber a quién nos referimos cuando hablamos de «corrupto», siendo aquel que se deja pervertir. Es entonces la antesala de un pervertido de la alteración de la ley y un especialista en corromper la ley.

Una persona común se forma para ser «corrupto», esto quiere decir que en el transcurso de su vida la sociedad misma —a través de las prácticas continuas— lo moldea para este fin. Hay muchas prácticas aceptadas como normales, tradicionales y, lo peor, formales.

Es un atentado a la honorabilidad de una sociedad ver cómo las nuevas generaciones adoptan procedimientos torcidos como válidos, el fin de la racionalidad de un sistema. Qué triste es observar cómo las personas inteligentes y de bien sucumben ante la prepotencia de los ignorantes agrandados que se creen filósofos de la verdad.

Aunque no se trata de identificar culpables, sí es necesario identificar las causas de la culpabilidad, el origen del mal; ya que la «corrupción» en si es una enfermedad psicológica adoptada por voluntad propia y por falta de discernimiento.

Hacer frente a una persona «corrupta» es una obligación, aun cuando no es adecuado, pues, al estar todo el sistema corrompido, no habrá manera de obtener razón a favor solo se puede esperar fuertes reacciones en contra de parte de todo el aparato contaminado, incluso haciendo uso de una falsa ley para proteger sus intereses.

Al hablar de un «corrupto» en realidad se habla de solo una muestra de la población activa, si usted pertenece a esta y no se ha percatado de cómo funciona el sistema, este libro le romperá su línea de pensamiento y lo llevará —espero— al arrepentimiento y la corrección. Es importante que configure su forma de pensar, esto lo hará entrar a un grupo que sí ven claramente la descomposición del sistema y lo confrontan, sosteniéndose como verdaderas personas honorables y libres de contaminación, algo extremadamente difícil en la actualidad.

Los principios y valores son ciencias esotéricas para los integrantes del grupo corrompido de la sociedad, son sus acciones las que los califican como seres repugnantes y los condenan en base a la verdadera justicia que sí existe aun cuando se pretenda desconocerla.


 

CAPITULO 2: El sector público

 

El trabajar para una organización o dependencia del estado debe ser considerado como un «honor» y no debería ser permitido que ingrese cualquier persona, sino quien realmente sea honorable y útil al propósito de su servicio laboral.

El ejercicio laboral a una entidad estatal debería incluso no ser remunerado, así se empezaría a cernir a los típicos oportunistas de los profesionales que realmente están interesados en cumplir con un servicio honorifico. De esta manera también se reconocería la importancia de ser un «dignatario» y al alto honor que esto significa.

No es posible que se ponga los intereses del estado en manos de seudo delincuentes y personas de dudoso proceder. Es incomprensible que se juegue con los intereses sagrados de la patria, es una irresponsabilidad, un atropello y una violación de lo más sagrado.

La corrupción en el sector público esta apropiada en su totalidad, es una enfermedad que se ha tomado el cuerpo y se mantiene únicamente por los beneficios que proporciona a las hordas de murciélagos que de ella se alimentan.


 

CAPITULO 3: Cadenas de beneficiarios

 

Está claro que el sueldo del servidor está comprometido ya y, por tanto, este debe ver cómo subsistir y, claro, pagar su hipoteca y el auto de concesionario que adquirió. Por ello empieza a ver cómo puede hacerse de recursos en el abanico de oportunidades que existen a través de la contratación pública, lo cual le lleva a comprometer su apoyo en todos los procesos irregulares que se presenten, ya que allí contará con un porcentaje de los sobreprecios que se apliquen en perjuicio del estado y beneficio, tanto de la cadena de beneficiarios (CB) (1) y el contratista externo.

La CB está establecida, va desde lo más alto del aparato gubernamental recorriendo todo el escalafón de mando hasta llegar al servidor necesitado, los porcentajes de participación también están establecidos y, como en todo, el más alto escalafón llevará más y menos conforme a los niveles de jerarquía que existan.

Este es un modus operandi que no es nuevo lamentablemente; ha existido desde hace mucho tiempo, pero nunca ha sido tan activo como lo es hoy en día. Este incremento de actividad se debe, en gran medida, al tipo de elementos seudo profesionales con que se cuenta y sus apetencias económicas.

Como todo esto se desarrolla en un ambiente de hermetismo —debido a los actos ilícitos en proceso— la mayoría de ciudadanos desconoce de los mismos; solo se da a conocer el título del proceso de contratación/negociación o lo que sea que se maneja y nada más. Eso es toda la rendición de cuentas que estos miserables realizan, pero esto no es ni la punta del iceberg de ilegalidad que manejan.


 

CAPITULO 4: Extensión de beneficiarios

Como se podrá observar, siempre existe el riesgo para el comité corrupto de que en algún momento se levanten investigaciones de control sobre determinadas contrataciones, algo que debe ser tomado en cuenta previamente para garantizarse las debidas seguridades. Para esto se identifican funcionarios de las unidades de control que podrían realizar las revisiones y se les hace parte de la cadena de beneficiarios, fácil y seguro.

Estos pasarían a ser parte de la cadena de beneficiarios «contingentes», una rama lateral de la cadena principal cuya administración posee su propia estrategia continua, que involucra no solamente el aspecto económico, sino una serie de cortesías y consideraciones que tratan de ligar al funcionario a un ambiente amistoso.

De ahí la naturaleza de las invitaciones y los obsequios, es una compra de conciencias, creando un conflicto de intereses que somete al funcionario a participar de los ilícitos cuantas veces se requiera, además de una dependencia de este como un depositario eventual de ingresos que le vienen a bien.

Vuelvo a insistir, esto es algo que sucede con normalidad en todo el sector público, sin excepción alguna.


 

CAPITULO 5: Procesos de reclutamiento

 

Es claro que para la continuidad del sistema se debe contar con perfiles de funcionarios que se presten al mismo, es por esto que los procesos de reclutamiento ya no buscarán al candidato ideal en lo más mínimo, si no al más hábil en los intereses requeridos; aquel que esté dispuesto a ceder desde el momento mismo del ingreso, aportando el valor o abono de compra de la posición y la atención de lo que llaman «favores» mientras dure su permanencia en la posición. Es decir, hay que ser necesariamente un «corrupto» para ser el candidato ideal, teniendo la necesidad suficiente como para fusionarse con las cadenas de beneficiarios existentes. Esto es lo que se entendería como «vender el alma al diablo».

Esto es revelador, personalmente no lo conocía hasta hace poco, pues, soy de las generaciones educadas con valores y principios éticos.

Supongo que en la medida que se va desenredando el tema, se va despertando el interés y, juntamente con el asombro, va descubriendo las artimañas e inmundicias practicadas en el día a día por aquellos que se rasgan las vestiduras en favor de demostrar su honorabilidad que, por lo general, lo hacen como una estrategia de desvirtuar la atención sobre sus actos realizados.

Es difícil de creer que esto pase bajo la mirada de las autoridades de control, es difícil pensar que este andamiaje de perversión sea el producto del servicio ofrecido por las nuevas generaciones, es difícil de entender que estos ocupen posiciones laborales cuando miles de recursos de mejor nivel moral y ético son desplazados a la desocupación y subocupación.

Ahondando un poco más profundo, desenterrando los secretos del muerto… el abanico se expande más aun, el sistema va creciendo paralelamente, tanto del sector público como externamente, pues, las cadenas de corrupción se expanden y van involucrando más y más individuos que, por cualquier razón, se convierten en beneficiarios del ilícito.


 

CAPITULO 6: El sector privado

 

La empresa privada se diferencia de la pública por su capital, el cual pertenece a una o más personas, todos unidos en torno a una actividad productiva que es la razón de su asociación.

Si bien la empresa privada tiene un gran aporte al desarrollo de la economía del estado en general, dando el mayor volumen de fuentes de trabajo y, por ende, proveyendo de recursos monetarios a la mayor parte de la población económicamente activa; es también su actuar cuestionable el que le da un gran protagonismo en la sociedad. Comúnmente, estas se prestan a actividades no legales debido a compromisos que posee de «naturaleza», algo bastante difícil de comprender y que se le explicará un poco a continuación.

Es importante mencionar que existen empresas tradicionales y que han estado presentes en el entorno productivo por muchos años, estas se forjaron por el trabajo diario y sacrificado, enfrentando las vicisitudes del día a día y los embates de la variación del mercado, estas merecen un sentido reconocimiento por su aporte honesto al desarrollo del país.

Ahora bien, en la oferta productiva existe un sinnúmero de compañías y empresas grandes, medianas y pequeñas, estas últimas son, por lo general, emprendimientos familiares creados para contar con una fuente de ingresos; sin embargo, muy pocos logran subsistir y perpetuarse. Por lo general, tienden a fracasar.

Empresas medianas y grandes logran subsistir, pero lastimosamente no lo hacen producto de su trabajo, ya que no son rentables. Por tanto, La empresa privada no está libre de corrupción, haciendo pequeñas puertas de acceso a los corruptos. Los tiempos donde se trabajaba duro y con esfuerzo para generar valor a través de la producción ya son cosa del pasado; ahora las empresas han cambiado su modelo de gestión y la producción pasó a una segunda dimensión, en la cual se cambia ya el concepto de producción por justificación de valores.

Todos necesitamos una fuente de ingreso a través de una posición laboral, donde aportemos con nuestro conocimiento y destreza al desarrollo y éxito a cambio de un salario, más por nuestra necesidad estamos siendo parte de una actividad ilegal sin saberlo siquiera. La necesidad es la madre de todos los vicios, pero mientras nos paguen puntualmente preferimos no pensar mucho. En este mundo de economía globalizada hace mucho tiempo que el sector empresarial respetable —aquellos que con justo trabajo generan su rentabilidad— han tenido que ceder ante el monstruo de la corrupción y hacerse de la vista gorda a fin de poder colocar su producto en el mercado a través de clientes que sí pertenecen directamente a esta cadena de ilegalidad, la razón es siempre la misma: «la necesidad» o trabajo con este cliente o liquido; involucrando a la empresa con las implicaciones que esto representa.

Es fundamental abrir los ojos a la realidad, si hoy está siendo parte de esta cadena —por más beneficio que esté obteniendo— es mejor que se aparte y denuncie a los ilícitos. No los apoye, confronte al Sistema. El mantenerse en silencio por el beneficio que logra no será para siempre, tarde o temprano será excluido y condenado a la miseria como muchos ya lo han sido.


 

CAPITULO 7: La sociedad

 

Ya hemos presentado un análisis de la temática de corrupción, tanto desde el plano institucional como individual. Tenemos en claro entonces que, quienes lo practican, no solo lo hacen a nivel profesional en el ámbito laboral, sino que también a nivel personal. Estas personas son parte de la «moda» y las prácticas de bajos valores que la sociedad ofrece dentro del ámbito de la modernidad.

Son manzanas podridas que influencian destructivamente su entorno familiar e inmediato. Lastimosamente los valores y principios de las personas se han perdido por completo, todos siguen las tendencias que la fantasía de grandeza les pueda ofrecer, ya que están atentos a las formas que las personas con dinero utilizan, tratando de copiarlas sin importarles si este proceder es bueno a malo.

El dinero se ha convertido en el dios supremo, su poder es ilimitado y es el objetivo de todo ser humano, quien está dispuesto a hacer cualquier cosa por lograr conseguirlo. En efecto de esta situación, existen innumerables formas más que hábiles para lograr este fin.

Pensadores que se han dado cuenta de esta realidad y, la han estudiado detenidamente, coinciden en manifestar que es algo que va más allá de una práctica motivada por el interés, sino que se circunscribe a temas de índole genético: las personas se inclinan por la materialidad y la inmundicia como parte de su programación genética.

En fin, esto es materia de otro estudio científico, un campo que si bien está relacionada, está por fuera de los límites del propósito que esta obra abarca: la corrupción y sus implicaciones en las sociedades.

Quien no participa de las cadenas de corrupción no es de interés para la función y, por el contrario, representa un riesgo latente. Por lo cual, más temprano que tarde es separado y catapultado a la desocupación.

Como se puede observar, el Sistema es corrupto y, de una forma u otra, obliga a que sus integrantes se corrompan. Esta es la realidad, no hay espacio en este sistema para quienes no sean parte o estén de acuerdo con su proceder. La corrupción, por tanto, ya es parte formal de la producción de los estados, no se puede hablar de desarrollo y se profundiza el sub desarrollo. La tarea no está en la humanidad, sino en la dignificación de esta, confrontando las ataduras existentes que los esclavizan a procesos denigrantes.


 

Notas:

(1) Corrupción: se entiende como: «...Acción efecto de corromper. Alteración o vicio en un libro o escrito. Fig. Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales»

(2) Acción Inhumana: todo aquello que, haciendo uso de la fuerza, viola los derechos de la o las personas. Actos de abuso de autoridad y prepotencia por sobre una persona o grupo de personas.

(3) Ser Inferior: relativo a ser alguien de menor importancia excluido de la protección de derechos legales. Acción practica de abuso premeditado que reduce a una persona o grupo de personas a un estado de ilegalidad a través del cual el accionante. Por lo general, pretende someter a estos para su propio beneficio.

(4) Blanqueamiento: relativo al proceso a través del cual los capitales que provienen de actividades ilegales son ingresados al circulante monetario de un sistema financiero formal.

(5) Apadrinar: relativo a la acción de respaldo y/o cobertura que realiza una persona o grupo de personas para beneficio tanto del protector como del protegido.

(6) Desconexión: relativo a la acción de separación a través de la cual se corta el normal flujo de intercambio racional.

(7) Avivados: relativo a aquella persona o grupo de personas que pretende sacar beneficio para si de algo que es un beneficio general.

(8) Rumiar: acción del ganado a través de la cual procesa su alimento, que, a nivel de personas, se entendería como el trabajo realizado por un empleado en lugar de cumplir con su obligación laboral.


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